
El que os presento aquí es el plato estrella en mi casa y mi familia. Nadie dice nunca que no a él, ni le pone pegas, ni aunque se haya preparado hace poco... Y el caso es que es un plato simple, simple a más no poder pero, a veces, precisamente en esa sencillez radica el éxito.







Ingredientes:
-patatas (la cantidad es difícil, nunca parecen muchas, jajaja)
-3-4 dientes de ajo
-aceite de oliva
-un huevo por persona
-sal
Preparación:
Pelar las patatas y cortarlas como para tortilla. Freirlas en abundante aceite con los dientes de ajo, moviéndolas a menudo. Se irán como deshaciendo, no pasa nada, es normal.
La versión light (que es la que he preparado yo hoy) la podemos preparar poniendo las patatas con un chorrito de aceite y un poco de sal en un recipiente apto para cocinar en el microondas, durante unos 10 minutos, en tandas de 5 y, en medio, paramos y removemos, hasta que las patatas estén blanditas.
Cuando están a nuestro gusto, cascamos unos huevos por encima, uno por persona más o menos. y espolvoreamos con sal. Rompemos un poco las yemas para que se repartar. Dejamos cuajar un poco antes de remover y luego lo vamos haciendo poco a poco hasta que el huevo ha cuajado por completo. Aquí va a gustos, cada uno lo puede dejar cuajado en el punto exacto que le guste, como las tortillas y los huevos fritos. A mi me gusta bien cuajado. Las patatas y los huevos han de quedar perfectamente mezclados. Emplatamos y servimos. Los ajos, como están enteros, pueden acompañar y ser comidos o apartados una vez han dejado su sabor. A gusto de los consumidores. En casa hay de todo, por lo que algunos se los comen, les gustan fritos.







El origen de este plato se remonta a nuestro pueblo, en un lugar de la mancha.... En época de vendimia era muy normal hacerlo, acompañado de panceta, tocino,... y de postre, uva. En casa, el acompañamiento ideal para este plato son unas alitas fritas muy crujientes o morro y oreja fritos. Si tenemos las tres cosas ya es el colmo, celebramos fiesta nacional. Como véis nos conformamos con poco. Esta última vez yo lo acompañé de algo un pelín más sofisticado, jajaja, que os pondré en otra ocasión.









































